Colors Sitges Link lleva la intersexualidad al centro del debate juvenil en el Festival de Sitges

El Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya ha vuelto a abrir un espacio imprescindible para el público joven con el programa “Kids en Acció”. Esta iniciativa propone títulos de cine fantástico dirigidos a público infantil y juvenil que abordan cuestiones sociales desde una perspectiva humanista, ofreciendo herramientas para reflexionar sobre injusticias que todavía afectan a comunidades del Sur Global.

En esta edición, Colors Sitges Link ha participado activamente, por segundo año consecutivo, con una charla posterior a la proyección de Neptune Frost (Anisia Uzeyman y Saul Williams, Ruanda, 2021). Prado García, presidenta de la entidad, y Marcos Renato representaron a la asociación ante un auditorio repleto de alumnado.

Kids en Acció, más de 70 alumnos de IES de Sitges

Neptune Frost: ciencia ficción y resistencia

La película combina ciencia ficción, poesía y música para cuestionar el control tecnológico y los sistemas de dominación contemporáneos. Uno de sus personajes centrales es intersex, algo poco habitual en la historia del cine y la televisión, donde estas identidades rara vez aparecen —y menos aún como protagonistas—.
Por ello, Neptune Frost se convierte en un referente valioso para abrir diálogos sobre identidad, corporalidad y representación.

Intersexualidad y representación en el cine

Antes de la proyección, Prado García condujo una charla dinámica y pedagógica con el alumnado. Explicó qué es la intersexualidad desde un punto de vista científico, abordando las violencias que muchas personas intersex sufren y subrayando la importancia de visibilizar estas realidades. Recordó que la “I” de LGTBIQ+ representa a un colectivo históricamente invisibilizado y relegado a los márgenes sociales y culturales.
Durante su intervención, Prado vinculó el núcleo temático de la película —la capacidad de hackear y reprogramar la tecnología frente a sistemas de control coloniales y extractivistas— con los mecanismos sociales que regulan nuestras vidas y cuerpos cuando no respondemos a la norma. Reflexionó sobre cómo, de forma paralela, las personas LGTBIQ+ emprendemos procesos de “reprogramación” cultural, social y corporal, rompiendo narrativas impuestas y construyendo otras nuevas desde la autodeterminación.


Así como los personajes de la película desafían el sistema apropiándose de las herramientas tecnológicas, en la vida real estas reapropiaciones implican cuestionar estructuras de poder, desactivar violencias normativas y reivindicar el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y existencias.

Un debate vivo con jóvenes

El alumnado participó activamente en el coloquio, generando un intercambio vivo y reflexivo que evidenció el potencial del cine fantástico como herramienta educativa y transformadora. La colaboración entre el Festival de Sitges y Colors Sitges Link permitió situar la intersexualidad en el centro de un debate juvenil necesario, combinando cultura, pensamiento crítico y diversidad.